En campañas cada vez más variables, los bioestimulantes se consolidan como una herramienta para acompañar al cultivo en momentos críticos.
Qué aportan
Formulaciones a base de extracto de algas y aminoácidos ayudan a mejorar la tolerancia al estrés hídrico y térmico, y la eficiencia de uso de nutrientes. No reemplazan a la nutrición ni a la protección: la complementan.
Cuándo aplicarlos
El mayor beneficio se obtiene con aplicaciones preventivas o al inicio de una situación de estrés, integradas al programa del cultivo. Como toda tecnología, su impacto depende de un buen diagnóstico y del momento de uso.